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BOGOTÁ 2600 METROS MAS CERCA DE LA RADIO COMUNITARIA

Por Rowinson Pérez
RW
                      

Consideradas ilegales, perseguidas por el estado en cabeza del ministerio de comunicaciones, hasta  la saciedad y el decomiso, con imaginarios y términos para nada estimulantes con el que se les denomino por mucho tiempo, el de “clandestinas”; Así fueron en un principio, en cada una de sus  emisiones y formas de operación sonora, las que han  sido y se han ido convirtiendo poco a poco en voceras de muchas  comunidades, en las diferentes localidades de la ciudad, principalmente en Usme, San Cristóbal, Suba, Ciudad Bolívar, Rafael Uribe Uribe,  Santafé y Kennedy,  “las Radio Comunitarias[1].


Precisando parte de la historia, los creadores de estas iniciativas fundaron por medio de la organización, colectivos de comunicación, o que de forma individual, asumieron como líderes, la emisión de mensajes de interés para las comunidades donde residían, por medio de grabaciones de calidad regular, utilizando alto parlantes, Radiocicletas (bicicletas con parlantes), megáfonos, radio grabadoras, amplificadores de potencia y cuanta forma alternativa de comunicación existiera. Un claro ejemplo de esto se dio en la localidad de Suba y particularmente en el transporte urbano, donde eran entregados casettes con grabaciones que contaban historias y noticias del sector, a los conductores del trasporte público, para que las reprodujera en el pasa cintas; de eso nació una propuesta que se llamo “de la loma Pa Acá ” ya que para entonces, la única entrada asequible a la localidad, era por la avenida Suba. Sin embargo esta y muchas otras formas ingeniosas  de hacer comunicación, fueron los detonantes para la creación de una radio comunitaria en este sector de la ciudad, con personajes como: Orlando Cardozo, Martin Guillermo salamanca, Germán Daniel, Henry Sánchez, y muchos otros protagonistas que en ires y venires, se sumaban o desertaban de la propuesta comunicativa, con iniciativas, que  posteriormente, terminarían apoyando los procesos de radio escolar,  como uso adecuado del tiempo libre[2] en los centros educativos.


Pero de estos eventuales procedimientos de asumir una responsabilidad social comunicativa y comunitaria, se tenía como precepto, que la  política es:“el arte de hacer posibles los sueños de un pueblo”, precepto que paulatinamente  se iría materializando, hasta convertirse en un proyecto de grandes magnitudes sonoras, ya que con el pasar del tiempo y bajo la asesoría de expertos y profesionales en temas técnicos, dichos lideres, tomarían decisiones de cualidades monumentales, como fue la instalación de  cabinas de radio con trasmisores en Fm, para sus emisiones sonoras, en algún lugar de la localidad; En pocas palabras se tomaban el espectro por su propia cuenta, con el interés común de servir a la comunidad, aun ante la incertidumbre de que en cualquier momento, los equipos fuesen decomisados por la violación del espectro electro magnético, que era y es regulado por el ministerio de comunicaciones[3], hecho que tuvo sus perjuicios con el decomiso, afectando a líderes de estas iniciativas como Carlos Acero, pionero de radio comunitaria en la localidad de san Cristóbal. Curiosa y concidencialmente, estas situaciones se vieron reflejadas cual radiografía de sus propia realidad, en una película del cine Brasilero dirigida por Helvécio Ratton en el año 2002, llamada “Radio Favela”. Largometraje que se convirtió en un icono panorámico, de la realidad operativa de la naciente radio comunitaria.

Pero de estos avatares de persecución y huida, ya han pasado más de 20 años, y un tiempo menos, desde que se instauró una acción de tutela en contra de la entidad reguladora del espectro electromagnético[4],fundamentalmente por parte de las organizaciones sociales y colectivos de comunicación, quienes tomaron como base, uno de los artículos más renombrados de nuestra querida y remendada carta magna, como derecho fundamental:

“Artículo 20: “Se garantiza a toda persona la libertad de expresar y difundir su pensamiento y opiniones, la de informar y recibir información veraz e imparcial, y la de fundar medios masivos de comunicación. Estos son libres y tienen responsabilidad social. Se garantiza el derecho a la rectificación en condiciones de equidad. No habrá censura”

Evidenciando dicho argumento, entre otras presiones que se hicieron por parte de estos colectivos de comunicación y organización social, y bajo una serie peticiones que durante más de diez años se habían adelantado, como parte de la democratización de la palabra[5]; En el año 2006 y 2007 saldrían  favorecid@s, no solo en Bogotá, sino en las principales ciudades del país, con una decisión que partiría la historia de la radio comunitaria[6],  ante el fallo de la sentencia 460/06de la corte constitucional[7].

Volviendo a la colectividad del proceso comunitario en Suba, en el  2007 y en adelante,  aunque con otras generaciones que asumieron la posta y el reto de montar una emisora en la localidad, se adelantarían las gestiones para la licitación y adjudicación de la licencia, ante el ministerio de comunicaciones; Personajes como: Eder Cuadrado, Vladimir, Diego Santamaría, patricia Martínez, Victoria Alean, Jimmy Veloza, Camila Escobar, Rowinson Pérez, entre otros actores, serian el estandarte como colectivo[8]base, para la consumación de lo que en principio fue una idea, luego colectivo y posteriormente un proyecto de radio comunitaria. Idea que se había originado en la mente de sus primeros iniciadores, pero que apenas daba sus frutos, hacia los años 2009 y 2010; Prácticamente un epilogo para la historia de la localidad, así como de la ciudad, por parte de otros actores, quienes también corrieron con la misma suerte de montar una radio comunitaria en otras zonas y localidades de Bogotá.

Precisamente es ahí, donde renacería en la legalidad, la que hoy en día es considerada la radio comunitaria en Bogotá, a la que sólo se puede acceder, como comunidad organizada[9], y de quienes por cierto, han  venido operando bajo la regulación y normatividad, como estaciones de radio de cobertura local, denominadas clase D[10], en el Plan Técnico Nacional de Radiodifusión Sonora[11]

En total son 7 las concesionarias o emisoras comunitarias[12] las que operan actualmente en Bogotá, las cuales gradualmente se han ido perfilando, en una metrópolis con pocas oportunidades, y los más variados niveles de desigualdad, ya que su sostenibilidad y subsistencia,  depende más de la pequeña fracción en pauta que reciben (7 minutos x Hora) y la autogestión que realizan, aun a pesar de la critica que según un diagnóstico del Ministerio de comunicaciones señala:

“un considerable número de emisoras comunitarias, solo difunden mucha música y propaganda, pero no presentan una programación de calidad”[13]

Caso que es bien cierto, seguramente por la falta u omisión de instrumentos de planificación como el manual de estilo[14], o ante la justificación de las necesidades básicas para sostener el proyecto, como por ejemplo: la falta de personal idóneo para la producción sonora, dificultades para formalizar las licencia de concesión, montaje incompleto de las especificaciones técnicas, distorsión de los fines de la radio comunitaria, y  paralelo a esto, la pérdida de identidad del proyecto, ante la proliferación, masificación y monopolización de medios masivos.


Sin embargo el sentir comunitario tiene una  trascendencia que  va mas allá de las expectativas de una radio; Como agente de las problemáticas de la relaciones social y estado, como agente denunciante de irregularidades, como agente  re- constructor  de la memoria, como agente mediador y de participación social con las comunidades; Pues en ultimas, son estas, quienes deben ser participes en todas las acciones emprendidas por parte de un proyecto radial de comunicación comunitaria, de acuerdo a la conformación de  juntas de programación[15] conforme lo estipula la norma. Sin embargo aunque son muchas las instituciones y organizaciones que hacen parte de las juntas de programación, en su defecto son pocas son las que toman acciones participativas y se ciñen mas como una figura pasiva, dentro de los proyectos de comunicación, y simplemente son eso, “una figura”. Sentimiento  que curiosamente se da en un alto porcentaje a nivel nacional y que dilata parte de ese sentir comunitario.

Hoy  en día el proyecto radial de la localidad de Suba sigue su curso, por el mar de las comunicaciones, por supuesto con otras generaciones que seguramente mantendrán la visión de sus primeros gestores o iniciadores, y sin descartar como opción primaria, que la comunidades son las que demandan la ineludible existencia de medios alternativos, populares y comunitarios de comunicación, en  una ciudad de puertas abiertas, aun a pesar de las dificultades; Emisoras que  en su quehacer, se han ido ganando un espacio de privilegio en los sectores populares donde operan, mostrado los más profundo de su idiosincrasia, y lo más importante “ser la voz de los que no tiene voz” en una Bogotá que está ubicada a 2600 metros más cerca de la radio comunitaria 


BIBLIOGRAFIAS Y CIBERGRAFIAS

“COMUNICACIÓN PARA LA INCLUSION SOCIAL” - El caso de las radios comunitarias en Bogotá.

León Osvaldo -Democratizar la palabra - movimiento convergente en comunicación/ 2013.

Políticas para la Radiodifusión en Colombia – 2004

Lineamientos de Política Para el fortalecimiento del servicio comunitario de radiodifusión sonora- Documento Conpes- 2008

Red Nacional de Radios Comunitarias RECORRA y de Antena Ciudadana/Abril 24 de 2004 

RESOLUCION NÚMERO 00415 DE 13 ABR. 2010 - MINISTERIO DE TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACION Y LAS COMUNICACIONES

PAGINAS 
CONSULTADAS 
Http://www.culturarecreacionydeporte.gov.co/comunicacion_comunitaria/foro%20de%20medios%20comunitarios%202004/2a.Ponencia%20Radio04.doc.

http://www.participacionbogota.gov.co/index.phpoption=com_content&view=article&id=1022:despues-de-20-anos-emisoras-comunitarias-en-bogota-son-una-realidad&catid=110:noticias&Itemid=63

http://www.desdeabajo.info/ediciones/periodico/item/5219-historia-de-la-radio-comunitaria-en-bogot%C3%A1.html

http://historico.unperiodico.unal.edu.co/ediciones/96/11.html




[1]“COMUNICACIÓN PARA LA INCLUSION SOCIAL” - El caso de las radios comunitarias en Bogotá-Red Nacional de Radios Comunitarias RECORRA y de Antena Ciudadana. Abril 24 de 2004
[2]Crónica, Videos al aire “Diagnostico memoria Suba Al aire.”
[3] En 1936, mediante la ley 198, el Gobierno Nacional adquirió el control de las telecomunicaciones. El espectro radioeléctrico recibió titularidad pública y su uso fue regulado por el Estado mediante el otorgamiento de licencias de operación.       
[4]El artículo 75o de la Constitución establece: “El espectro electromagnético es un bien público inenajenable e imprescriptible sujeto a la gestión y control del Estado. Se garantiza la igualdad de oportunidades en el acceso a su uso en los términos que fije la ley. Para garantizar el pluralismo informativo y la competencia, el Estado intervendrá por mandato de la ley para evitar las prácticas monopolísticas en el uso del espectro electromagnético”.
[5] La democratización de la comunicación es, ante todo, una cuestión de ciudadanía y justicia social, enmarcada en el derecho humano a la información y a la comunicación.
[6] La historia de la radio comunitaria en Bogotá  Rincón acero Carlos /antena ciudadana.
[7] “El fallo establece como derecho fundamental las iniciativas de los ciudadanos a crear emisoras comunitarias, es decir le da estatus constitucional a este derecho y por lo tanto lo hace tutelable”
[8]Cabe resaltar que estos colectivos como punto paralelo a la gestión, jamás suspendieron la producción de programas y propuestas radiofónicas creativas, como fue el caso del proyecto sonoro Subakan, como otras formas de narrar el sentir comunitario las problemáticas y el  retrato sonoro de la identidad.
[9] Entendida esta  “… a la asociación de derecho, sin ánimo de lucro, integrada por personas naturales y/o jurídicas, en la que sus integrantes estén unidos por lazos de vecindad y colaboración mutuos en beneficio del desarrollo local y la participación comunitaria”
[10]Estación clase D: aquella destinada a cubrir con parámetros restringidos, a una ciudad o población.
[11] Hay 469 emisoras de radio comunitaria que operan en igual número de municipios, es decir, 36.3% respecto al total. Estas emisoras están a cargo de comunidades organizadas, funcionan en FM y se clasifican como estaciones clase D con un cubrimiento local restringido y una potencia máxima de 250 W, dado el carácter local de este servicio. La mayoría de estas emisoras se ubican en municipios con menos de 50 mil habitantes, y algunas de ellas funcionan en el sector rural.
[12] La norte 94.4fm suba al aire 88.4fm,en tu presencia 95.5fm, la calle 106.4fm, Vientos estero 94.4fm poder estéreo 94.4fm, ambiente fm estéreo 88.4fm.
[13]Políticas para la Radiodifusión en Colombia Documento de política sectorial N3 Bogotá, D.C., septiembre de 2004 - MINISTERIO DE COMUNICACIONES.
[14] El Manual de Estilo (ME)
contiene las líneas generales que sustentan un proyecto comunicativo de una emisora comunitaria que va en concordancia con los deberes y derechos ciudadanos en la búsqueda de un desarrollo social sobre la base de lo comunitario, lo público, el individuo y sus relaciones con el contexto, para que se den reales diálogos con la globalidad desde lo local.
[15] RESOLUCION NÚMERO 00415 DE 13 ABR. 2010 -CAPITULO II-  Artículo 82. Junta de programaciónLas comunidades organizadas, proveedoras del Servicio Comunitario de Radiodifusión Sonora, deberán conformar una Junta de Programación encargada de la formulación y seguimiento de políticas, planes y programasen materia de programación, y de velar por el cumplimiento de los fines del Servicio Comunitario de Radiodifusión Sonora.
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